La mejor maniobra vista en Shanghai tiene que ver con el estilo y el caracter del piloto alemán, que nada han contribuido para hacerlo simpático. Corre para ganar sin fijarse en ninguna otra cosa. Y los resultados lo demuestran aunque nunca -seguramente- sería Gerente de Relaciones Públicas.
Cuando Fisichella, con neumáticos aún fríos, se acercaba a la salida de la calle de boxes tendría una, por lo menos, leve noción que Schumacher estaba llegando a la curva en la que él iba a entrar y en las condiciones explicadas. Haberlo mirado con atención al alemán haciendo la curva para acercarse -y pasarlo- al italiano fue el mejor espectáculo del día. Dobló al límite absoluto y le apuntó a la cuerda. Fisichella trataba de enderezar el auto como si el piso estuviera cubierto de hielo cuando Schumy se le metió por adentro, bajó dos ruedas -las izquierdas- al pianito y las dos derechas al pasto. Cuando Fisico reaccionó, el suave alemán estaba lejos y en la punta. Impresionante.
Allí llegó el recuerdo de 1994 (Damon Hill) y 1997 (Villeneuve).
En el primer caso, ambos habían llegado a Australia separados por un punto a favor del alemán. A mitad de carrera rozó el guard-rail con su Benetton-Renault y -ya que estaba- apuntó bien al Williams de Damon Hill. Los dos quedaron afuera: campeón, Schumacher por primera vez. No se la iba a perder.
Con Villeneuve, en 1997, no le fue tan bien. Ni Jacques es Hill. También a mitad de carrera, el canadiense lo superó con su Williams-Renault y Schumacher se dió cuenta que el punto de ventaja se le escurría y con él, el campeonato. La Ferrari no andaba tanto y no dudó en tirársela encima. Pero el daño mayor fue para el auto italiano y no pudo seguir. A Jacques le alcanzó el tercer puesto para conseguir su único campeonato mundial. Pero no lo olvidó, como Hill. "No creo que Michael vaya a vivir en el recuerdo de muchas personas. Senna o Prost obtuvieron un status de héroes que él nunca tendrá", dijo Villeneuve. Y agregó: "Nadie lo recordará como un gran campeón, sino como un piloto sucio y mentiroso...". Jacques tampoco está para las RRPP, pero se le puede reconocer que su opinión tiene fundamentos. Schumacher es muy ambicioso y poco caballero. Pero lleva a su favor -hasta ahora- 91 victorias y casi 8 campeonatos. Que lo discutan.